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El arte de procrastinar y no morir en el intento

Si eres de los que procrastina, estás de enhorabuena. No estás solo. La procrastinación es ya un arte, una forma de expresión, una manera de vivir la vida. Si quieres seguir procrastinando sin morir en el intento, sigue leyendo.

¿Qué es la procrastinación?

Antes de nada, vamos a definir el término. La procrastinación se refiere a la acción de posponer, aplazar o dejar para otro día una tarea que debe ser realizada. Es decir, el arte de dejar para mañana lo que podemos hacer hoy (o incluso lo que deberíamos haber hecho ayer).

Pros y contras de procrastinar

Pros:

  • La inmediatez de las redes sociales, la televisión, los videojuegos o incluso la nevera pueden ser un gran atractivo para procrastinar.
  • Salir del apuro en el último momento puede ser estimulante y motivador.

Contras:

  • El trabajo acumulado puede generar estrés y ansiedad.
  • El resultado final puede no ser el esperado y ser de baja calidad.

Técnicas de procrastinación

La procrastinación puede ser una actividad muy productiva si se sabe cómo hacerla. Aquí van algunas técnicas:

  • Elaborar listas de tareas y prioridades para luego no hacer ninguna.
  • Posponer una tarea para hacer otra que no tiene tanta importancia.
  • Perderse en el laberinto de YouTube o Netflix.
  • Buscar excusas para no hacer la tarea, como limpiar la casa o cocinar un bizcocho.
  • Hacer siestas prolongadas para descansar el cerebro y aumentar la creatividad.

Los peligros de la procrastinación

Aunque parezca que la procrastinación es inofensiva, puede tener consecuencias negativas, como la imposibilidad de cumplir con plazos de entrega, la falta de concentración o el aumento del estrés. Además, puede afectar negativamente a la autoestima, generando la sensación de estar atrapado en un círculo de falta de control y de fracaso.

Consejos para procrastinar con éxito

Si quieres ser un procrastinador profesional, sigue estos consejos:

  • Aprende a dosificar tu tiempo.
  • Busca una excusa perfecta para justificar tu «no hacer».
  • Aprende a decir «no» y libera tu agenda para tener más tiempo libre.
  • Reduce el tiempo dedicado a tareas tediosas.
  • No pierdas la calma ante las críticas o las consecuencias.

Conclusión

Si eres procrastinador, no te preocupes. Aprende a disfrutar del camino sin preocuparte por el resultado final. La procrastinación no tiene por qué ser una carga sino todo lo contrario, puede ser un momento divertido y relajado para hacer lo que más te guste y disfrutar de la vida. Así que, siéntate, relájate y procrastina sin limitaciones.